con sus peces luminosos,
sus raíces, sus silencios,
pero quiero mi memoria conmigo, por siempre,
para no olvidar cuanto te he amado."
- Alejandro GD. (Nota de desayuno 534)
La abuela es bisabuela hace años, sí, pero ahora lo ha olvidado, su memoria ahora tiene el color del agua.
Hay días cristalinos, llenos de pececitos de colores; cada uno en calma, con su nombre, su recuerdo, el día aquél en qué algo paso y ese otro en que todo fue vida.
Hay días turbios, donde todos los nombres vienen a su cabeza a borbotones, atropellados y con algunas piedras arrastradas en el camino.
Hay días de memoria color agua, días en que ese lago de la memoria no emite ningún reflejo más que el del olvido, el silencio y unos ojos expectantes que buscan un rastro conocido.
Los días más difíciles son los de la niebla, días desesperados. Entre el miedo y la rabia se encoge de brazos, aprieta sus dientes y murmura, - "¿Usted quién es? Déjeme en paz" -, mientras busca en la espesa niebla su propio nombre, pero sólo se refleja una desconocida en ese espejo de agua nevada.
PH: Robert Berdan

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